MCR en Arcady Magazine
Lean! esta bueno!!:
Fuego! Chispas! Delineador! Oh, Dios! La primer escala completa de My Chemical Romance del tour en Australia lo tuvo todo. Yo estaba preocupado de que la banda pudiera perderse en el centro de entretenimiento en Sydney, pero como otros artistas que he visto sobre el escenario ahí - David Bowie, con una brillante escapada, y Scissor Sisters, con enormes pechos proyectados en el escenario - ellos se provaron a sí mismos que son capaces de impulsar su rendimiento mucho más.
La banda abrió con This is how I disappear, una amenazadora y solitaria canción que establecen en el escenario para el conjunto (como el enorme fondo de lobos hambrientos). La banda se refirió primero a su álbum del año pasado, The Black Parade, cruzando de vez en cuando, ocasionalmente, en su álbum Three Cheers For Sweet Revenge, ignorando completamente su disco debut, I brought you my bullets you brought me your love. (Con buenas intenciones, agregaré.) Cada canción, fue bienvenida con gritos y aplausos de felicidad emo (que empañaron los momentos más lentos, como el corazón-roto trágico en Cancer). La voz de Gerard Way fue suficiente, pero dificilmente extraordinaria: el podía llevar una melodía en el escenario, pero estuvo cerca de llegar a un nasal final en su voz. La banda estuvo increíblemente ajustada, también, incluso con un par de los miembros de tiempo completo temporalmente MIA.
Un par de padres horrorizados rapidamente cubrieron a sus hijos cuando Way simulaba estar masturbándose en el escenario y emplearon una cadena de expletivas que sólo puede ser calificado de ‘chocante'. Pero en serio, qué es lo que esperas cuando llevas a tu hijo de doce años a ver a una banda llamada My Chemical Romance? La banda calmó las cosas con una sorpresiva versión acustica de la canción Desert Song, antes de arribar en la famosa canción Famous Last Words al final del show.
A menos que seas una chica de quince años (y no hay nada malo en eso), no puedes tomarte a My Chemical Romance completamente en serio. Hay un conocido borde entre la gran ironía y el melodrama en su rendimiento, y la mejor forma de disfrutarlo es perdiéndote en él: grita las letras que sepas, mueve tus brazos cuando te lo piden, y aprieta las manos de tus amigos mientras saltan arriba y abajo en tus canciones preferidas. Así es como lo hice, y fue genial.
NOS VEMOS. BESOS



